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miércoles, 22 de diciembre de 2010

WIKILEAKS - LULA, CHÁVEZ, CUBA Y EEUU

Lula pidió a Chávez que bajara el tono contra EE UU

El presidente brasileño envió a su ex lugarteniente, José Dirceu, a advertirle a su par venezolano de que no "jugara con fuego"

JUAN JESÚS AZNÁREZ - Madrid - 21/12/2010

La incendiaria retórica de Hugo Chávez desde su primera investidura presidencial no solo molestaba a Estados Unidos, el principal destinatario de las inventivas, sino también a Brasil, cuyo presidente, Lula da Silva, quiso aplacar la virulencia del discurso bolivariano con mensajes privados que le solicitaban contención. Uno de los emisarios de Lula a Caracas fue José Dirceu, su lugarteniente en el Gobierno, que habría advertido a Chávez sobre la conveniencia de dejar "jugar con fuego", según dijo el propio Dirceu en una entrevista con el embajador norteamericano en Brasilia, John Danilovich. No hay certeza de que Dirceu fuera así de tajante con Chávez o solo se trató de una promesa encaminada a complacer a EE UU, aparentemente irritado por el silencio de Brasilia ante los excesos verbales del ex teniente de paracaidistas.

No parece que la recomendación cursada por Lula haya tenido efecto pues el presidente venezolano continuó atacando a Estados Unidos en todos los frentes y, frecuentemente, al colombiano Álvaro Uribe, aliado de Washington en una región donde Chávez quiere consolidar su influencia. Los insultos contra George W. Bush fueron terribles un año después la reunión de Dirceu con los diplomáticos norteamericanos: "burro", "alcohólico" y "asesino", fueron algunos calificativos pronunciados en público. El informe del embajador Danilovich al Departamento de Estado, en abril de 2005, informaba de que el principal asesor de Lula viajará a Caracas con el permiso del presidente "llevando el contundente mensaje de que Chávez debería renunciar a su provocadora retórica y centrarse en los problemas internos de su país".

El jefe de la legación diplomática explicó a Dirceu que la política de Washington en ese sentido era no contestar a Chávez para no darle excusas y facilitar que con sus palabras él mismo demostrara su verdadera naturaleza, "es decir, que se ahogue él mismo". Los choques entre Chávez y Estados Unidos fueron especialmente intensos desde que el presidente venezolano llegara a la conclusión de que el golpe petrolero del año 2002, que casi lo expulsa del poder, estuvo promovido por Washington en reuniones secretas con la oposición. "Las provocaciones de Chávez contra Estados Unidos perjudican a los intereses nacionales de Venezuela y son motivos de preocupación para Brasil y sus vecinos", escribe el diplomático norteamericano.

Dirceu prometió comunicar a Chávez que no solo el Gobierno de Estados Unidos le es hostil, sino que también las élites norteamericanas, e incluso el hombre de la calle, comenzaba a ver a Venezuela como un problema, y que esa tensa situación con la sociedad norteamericana no le beneficiaba ni a él, ni a su país". No obstante, el embajador subrayó al asesor principal de Lula su criterio de que la "alianza estratégica" entre Lula y Chávez y la aparente resistencia de Lula y otros líderes regionales a criticar públicamente las declaraciones más ofensivas de Chávez "puede llevar a algunos observadores a asumir que Brasil y otros países coinciden con lo que se dice en esas declaraciones y que, en la realidad, Chávez es el portavoz de una alianza [con Brasil y otros países]".

En aquella reunión, también se abordó la posición cubana al respecto. En opinión de Dirceu, a pesar de las excelentes relaciones entre Venezuela y Cuba, la crispación regional no interesa a La Habana. Contrariamente, "los problemas internos de Cuba son tan profundos y su economía tan frágil que el régimen de Castro necesita desesperadamente un ambiente regional calmado para trabajar en la solución de sus problemas y atraer inversión extranjera. Él [Dirceu] reiteró lo que dijo en sus reuniones de Washington, en el sentido de que si el Gobierno de Estados Unidos permitiera el comercio y los contactos privados con Cuba, la isla caribeña "sería irreconocible en cinco años".

martes, 21 de diciembre de 2010

EMBESTIDA BOLIVARIANA CONTRA LA RED




AMERICAS: Venezuela Passes Internet Law




Venezuela's Parliament approved a law tightening internet rules (BBC), which backers say will protect against online crimes but which critics charge is aimed at curtailing freedom of speech. In this new CFR Expert Brief, Joel Hirst argues President Hugo Chavez is pushing through a series of laws that will effectively quell legal means to opposition, a move that Washington must challenge.

lunes, 20 de diciembre de 2010

EL PAÍS, SOBRE CHÁVEZ

EDITORIAL

Ofensiva bolivariana

Hugo Chávez se otorga plenos poderes para gobernar a su antojo durante 18 meses

20/12/2010

El presidente venezolano Hugo Chávez gobernará por decreto durante los próximos 18 meses, ignorando los resultados de las legislativas de septiembre, en las que no alcanzó los dos tercios de escaños necesarios para aprobar leyes fundamentales. Para obtener esas competencias, prácticamente dictatoriales, el líder bolivariano hizo aprobar al Parlamento saliente una ley habilitante que limita los poderes de la nueva Asamblea -que entrará en funciones el 5 de enero- y que le habría negado esa libertad de acción.

La excusa para una maniobra tan patentemente contraria al espíritu de la ley ha sido la catastrófica inundación que ha causado varias docenas de muertos y más de 130.000 damnificados. Pero la ofensiva legislativa de una veintena de decretos que se anuncia para los próximos días desmiente toda intención de restañar únicamente las graves heridas causadas por el clima.

El Gobierno, además de legislar sobre infraestructuras y servicios públicos, lo hará sobre tierras ociosas urbanas -para legitimar a posteriori ocupación de viviendas y hoteles de lujo-, seguridad, defensa y sistema socioeconómico. En particular este último apartado permitirá a Chávez hacer de su capa un sayo y aprobar todo lo que crea conveniente.

Y junto a la ley habilitante, un navideñazo. Así, los diputados salientes aprobaban una ley de responsabilidad en radio y televisión, y cuando Caracas fija responsabilidades ya se sabe que siempre es en detrimento de la libertad de expresión; cuatro leyes sobre competencias de consejos comunales en los que suelen ser mayoritarios los partidarios del Gobierno, para recortar los poderes de alcaldías y gobernaciones en manos de la oposición; una enmienda a la ley de telecomunicaciones, terreno en el que Chávez lo quiere todo para sí, y una ley bancaria que permitirá la intervención de las entidades por razones de interés público.

Todo un programa directamente encaminado a sentar las bases del socialismo del siglo XXI, eufemismo del control absoluto de los mecanismos del poder, especialmente a la vista de las presidenciales de 2012. Los recientes resultados electorales podían hacer temer a Chávez que la orgía de elecciones ganadas desde 1999 estuviera tocando a su fin. La dictadura chavista se divisa ya y no precisamente en la lejanía. La ofensiva bolivariana enfila su última recta.

domingo, 19 de diciembre de 2010

WIKILEAKS - SEGÚN OPPENHEIMER

ANÁLISIS: La gran filtración

Wikileaks no daña a EE UU

ANDRÉS OPPENHEIMER 19/12/2010

La secretaria de Estado Hillary Clinton probablemente se equivocó al denunciar la publicación de los 250.000 cables diplomáticos por Wikileaks como "un ataque contra Estados Unidos": a corto plazo, las revelaciones perjudicarán a la diplomacia estadounidense, pero a largo plazo puede que ayuden a mejorar la imagen de Estados Unidos en el mundo.

Si lo que hemos visto durante las primeras semanas de revelaciones es la parte más jugosa de esta filtración masiva de cables diplomáticos, indudablemente hará más difícil la vida de los diplomáticos estadounidenses en las próximas semanas y meses. El Gobierno del presidente Obama va a recibir golpes de todos lados.

Los aliados de Estados Unidos se van a sentir traicionados. Gobernantes como el rey Abdalá de Arabia Saudí, quien según los cables confidenciales instó reiteradamente a Washington a atacar Irán y destruir su programa nuclear, le van a preguntar a Obama: ¿Cómo podemos confiar en ustedes si nuestras conversaciones secretas terminan en las primeras planas de todos los periódicos del mundo?

Los adversarios de Estados Unidos, a su vez, usarán cualquier crítica en los cables para acusar a Washington de estar metiéndose en sus asuntos internos. El presidente venezolano, Hugo Chávez, ya está denunciando los cables que aluden a los esfuerzos estadounidenses para contrarrestar la influencia de Venezuela en la región, aun cuando los documentos no respaldan sus acusaciones de que Washington estaría tratando de desestabilizar su Gobierno.

Y en Estados Unidos, la derecha embestirá contra Obama por no respaldar a las fuerzas conservadoras en países como Honduras, donde el año pasado los militares depusieron al ex presidente populista Manuel Zelaya.

La popularidad de Obama y Lula

Así, durante los próximos meses, EE UU recibirá una paliza. Una nueva encuesta realizada por el Latinobarómetro en 18 países latinoamericanos revela que Obama -junto al presidente de Brasil- es el líder extranjero más popular en la región, con un 73% de aprobación cada uno. No sería raro que las cifras de Obama caigan en la próxima encuesta.

Sin embargo, dentro de uno o dos años, cuando los cables diplomáticos de Wikileaks desaparezcan de los titulares y pasen al mundo de los historiadores, quizás sirvan para desarmar algunas de las teorías conspirativas que proliferan en el mundo.

Los grandes titulares de hoy, como la pregunta formulada por Clinton a su Embajada en Buenos Aires sobre la salud mental de la presidenta Cristina Kirchner, pasarán a la historia como fascinantes pies de página. Pero, como cualquier diplomático de cualquier país puede atestiguar, ese tipo de preguntas especulativas abundan en el tráfico de notas diplomáticas de cualquier embajada.

Pero, hasta el momento en que escribo estas líneas, el cuarto de millón de cables revelados por Wikileaks no sustentan ninguna de las más extravagantes teorías conspirativas que circulan en Internet, como que el ex presidente George W. Bush -y no Al Qaeda- fue responsable de los ataques del 11 de septiembre de 2001, o que el principal objetivo de la desastrosa invasión estadounidense a Irak fue apoderarse de las reservas petroleras de ese país, o que los diplomáticos estadounidenses en Latinoamérica están conspirando en secreto con políticos opositores para deponer a Gobiernos izquierdistas.

696 menciones a Chávez

En los cables de Wikileaks se menciona 696 veces la palabra Chávez, pero el líder venezolano debe estar decepcionado por el hecho de que, hasta ahora, no ha aparecido nada que pruebe sus constantes denuncias de que Washington está conspirando junto con la oposición venezolana para deponerlo.

De hecho, los cables demuestran que la diplomacia de Obama ha tomado partido por la democracia, aun cuando eso implicó apoyar a líderes populistas antiestadounidenses como Zelaya.Mi opinión: todavía es muy temprano para dar un veredicto final, porque falta examinar miles de cables, y aun podrían surgir evidencias de que Estados Unidos está volviendo a sus prácticas más oscuras del pasado en algún país del mundo. Y también hay que tener en cuenta que hay otros cables de la CIA y otros organismos de inteligencia que no están incluidos en el paquete divulgado por Wikileaks.

Pero si los próximos cables de Wikileaks no revelan algo más explosivo, el solo hecho de que un cuarto de millón de notas diplomáticas confidenciales no contengan referencias que respalden las teorías conspirativas más delirantes debería restarles seriedad a estas últimas, al menos entre las personas razonables.

Paradójicamente, los cables de Wikileaks podrían ayudar a restaurar la imagen de Estados Unidos a largo plazo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

WIKILEAKS - COLABORACIONISTAS GUBERNAMENTALES

Relaciones poco diplomáticas

El Gobierno descalificó a líderes latinoamericanos

El Gobierno dio a EE UU su cruda opinión sobre líderes latinoamericanos.- La actual ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, entre las más elocuentes ES DECIR: ENTRE LAS MÁS COLABORACIONISTAS, LAS MÁS SERVILES ¿QUÉ DIRÁN AHORA DE TONTUELA, RZ Y ESPAÑA LOS LÍDERES ALUDIDOS?

MIGUEL JIMÉNEZ - Madrid - 09/12/2010

Hugo Chávez es un payaso. Daniel Ortega es un loco. Evo Morales es un ignorante, pero no es un caso perdido. Los miembros del Gobierno y altos cargos españoles que pasaron por la Embajada de Estados Unidos en Madrid no se mordían la lengua. "LAMECULOS DEL IMPERIO", LES LLAMARÍAN LOS CLÁSICOS DEL SIGLO XX. Convencidos de que sus palabras no iban a trascender, realizaron declaraciones sobre los dirigentes de algunos países latinoamericanos que pueden resultar embarazosas al hacerse públicas. TANTO MEJOR PARA ACELERAR LA CAÍDA DE LOS COLABORACIONISTAS

Según las comunicaciones enviadas por la Embajada al Departamento de Estado, la actual ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, por entonces secretaria de Estado para Iberoamérica, era una de las más locuaces. Describió en noviembre de 2007 al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, como "un payaso" al recordar el incidente en que el Rey le dijo el famoso "¿por qué no te callas?". No es la única invectiva de Jiménez contra Chávez. Otro documento de la embajada pone en su boca la idea de que Chávez está "en otro mundo" , y un tercero asegura que Jiménez dijo que Chávez es "un bestia, pero no un estúpido" .

La actual ministra no es la única que hablaba mal de Chávez. Según afirmó en junio de 2006 Rafael Dezcallar, por entonces director general de Política Exterior del Ministerio de Exteriores, Chávez era él mismo su peor enemigo. Según la embajada, Dezcallar dijo que nadie le presta atención a la retórica de Chávez, pero que "no tiene estómago para ser un dictador". Rafael Estrella, portavoz de Exteriores de los socialistas en el Congreso, opinaba que Chávez era un populista demócrata, pero que si los precios del petróleo caían podía convertirse en un "populista totalitario".

Tanto Zapatero como Rajoy y Moratinos estaban de acuerdo: Venezuela es un "desastre". Los tres lo dijeron en diferentes momentos a diplomáticos de Estados Unidos, según los papeles de la embajada.

Pese a esa mala opinión, Chávez visitó dos veces España. La primera, en 2005, fue invitado tras una fuerte insistencia por su parte, según relataron a la embajada varias fuentes españolas. La segunda, en septiembre de 2009, directamente "se autoinvitó", según entrecomillan así, en español, los papeles de la embajada atribuyendo la cita a Javier Triana, subdirector general para Asuntos Andinos.

"Un desastre de país"

Zapatero hacía una reflexión más amplia. En una visita a La Moncloa del vicesecretario de Estado, Robert Zoellick, en abril de 2005, Zapatero dijo que "Venezuela es un desastre de país", según el resumen de la reunión hecho por la embajada, "con enormes recursos naturales despilfarrados por décadas de pobre liderazgo" y que es imposible explicar el fenómeno de Chávez sin la "debacle" económica y social de los años previos. Zapatero le contó a Zoellick que el consejo de varios líderes regionales había sido no aislar a Chávez. El presidente, no obstante, subrayó ante el número dos de Condoleezza Rice que en su visita a Caracas se había reunido con los movimientos de oposición que le había recomendado el Gobierno de EE UU. Zapatero culpó a la oposición venezolana de haber llevado el enfrentamiento con Chávez demasiado lejos y pronosticó que Chávez aún podría ganar tres elecciones seguidas gracias a las políticas sociales financiadas con dinero del petróleo.

La mala opinión sobre Chávez traspasaba fronteras. El uruguayo Enrique Iglesias, secretario general iberoamericano, señalaba a la Embajada de EE UU en Madrid que "todos en Latinoamérica están preocupados por la conducta de Hugo Chávez, que se está haciendo cada vez más megalomaniaco", según otro de los documentos secretos . Iglesias veía cómo con el tiempo habían crecido "los errores y la incompetencia" de Chávez.

El entonces ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, consideraba a Venezuela y Cuba los dos "agujeros negros" de la región, según una comunicación a Washington fechada en abril de 2005. "España cree que Chávez va camino de convertirse en otro Castro, mientras EE UU cree que ya es otro Castro", decía Javier Sandomingo, director general de Exteriores para Latinoamérica en febrero de 2005. Pero, curiosamente, hacia Castro hay pocas declaraciones altisonantes. Un documento sí señala que Zapatero mostró en abril de 2004 "desdén por Castro y la Cuba que dirige" y que "pese a muchas súplicas de Castro, Zapatero no le ha respondido y no quiere ninguna relación con él". En julio de 2005, Zapatero lamentaba la falsa percepción de parte del exilio cubano de que él es pro-Castro.

El otro presidente con el que Zapatero no ha aceptado reunirse, explicaba este mismo año Bernardino León, es el de Nicaragua, Daniel Ortega, calificado como "errático e imprevisible", o cosas peores. El director general para México, Centroamérica y el Caribe, Jorge Romeu, dijo en septiembre de 2008 que era un "loco". La actual ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, aseguró en enero de 2009 que Ortega era "el peor de todos los líderes con quien ella trabaja", según la transcripción de la embajada. Y León concluyó que Ortega era "una causa perdida".

Más razonable en privado

El que no era "una causa perdida", al menos en octubre de 2005, era Evo Morales, según Javier Sandomingo. "No es peor que varios otros líderes latinoamericanos con que hemos tratado en el pasado o ahora", señaló, según los papeles de la embajada. Y añadió que se mostraba más razonable en sus reuniones privadas que en los actos públicos. Según la actual ministra de Exteriores, Morales parecía estar buscando en 2008 enemigos externos para distraer de sus problemas internos. Zapatero reflexionaba en 2009 ante la secretaria de Seguridad de EE UU, Janet Napolitano, que el "mesianismo populista de Chávez y Morales era popular entre sus ciudadanos, lo que complicaba el escenario", según otro de los documentos.

Moratinos destacó ante el embajador Eduardo Aguirre en 2006 que los puntos fuertes del ya presidente de Bolivia eran "su honestidad y su conciencia". Sin embargo, según el resumen de la embajada , Moratinos también le describió como "ignorante e inexperto". Moratinos se mostró preocupado por el riesgo de que Morales cayera en el "abrazo del oso" de Chávez y Castro. Con todo, según Moratinos, Morales no controlaba del todo el poder en Bolivia y "decía una cosa y hacía otra". Quizá eso ocurría porque Morales, según Ramón Santos, subdirector general para Asuntos Andinos, no podía "controlar sus palabras", se dice en otro documento de 2007.

Los diplomáticos españoles tampoco parecían controlarse mucho al hablar de los líderes latinoamericanos. Bernardino León se lamentaba en enero de 2009 de la propensión del presidente de Ecuador, Rafael Correa, a decir "barbaridades". Otro documento de la Embajada de EE UU asegura que España ha visto "un montón de dinero fluyendo desde Venezuela hacia la campaña de Correa".

Líderes naturales de la región

Los que salen mejor parados en las declaraciones de los diplomáticos y altos cargos españoles son los presidentes de México, Felipe Calderón, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que según Trinidad Jiménez debían ejercer el papel de líderes naturales de la región. Jiménez se declaraba una "gran admiradora" de Calderón, "el mejor del actual grupo de jóvenes líderes de Latinoamérica", mientras que Lula estaba haciendo las cosas bien, según dijo Jiménez en 2007.

Los Kirchner no reciben tantas flores. Según Trinidad Jiménez, parte del problema era la excesiva dependencia de Cristina Fernández de su marido, el anterior presidente, Néstor Kirchner. El ex presidente del Gobierno José María Aznar lo decía más crudamente: aunque había esperado una política exterior más sofisticada, al final parecía ser "una marioneta de su marido", señaló en mayo de 2008, según los papeles de la embajada .

Sandomingo aseguraba que Cristina Fernández "podría incluso ser más inconsistente y temperamental que su marido, Néstor, que ya es decir", según reflejan los documentos. Y León coincidía en enero del año pasado en que el equipo de Kirchner era "lamentable". Trinidad Jiménez, por su lado, creía que la mezcla de populismo y temperamento de los Kirchner daría lugar a "días buenos y días malos", pero que la dirección era la correcta.

WIKILEAKS - MORATINOS VS TONTUELA TRIDERROTA

Discrepancias en el Ministerio de Exteriores

EE UU explotó la rivalidad entre Moratinos y Trinidad Jiménez

Diplomáticos españoles se desmarcaron de su ministro ante la embajada.- Cuba y Venezuela, manzanas de la discordia en el Ministerio de Exteriores

JOAQUÍN PRIETO - Madrid - 09/12/2010

Diversas notas confidenciales emitidas por la Embajada de Estados Unidos en Madrid dan cuenta de una "rivalidad" entre Miguel Ángel Moratinos y Trinidad Jiménez, que comenzó a manifestarse tras la inserción de esta en el aparato diplomático como secretaria de Estado para Iberoamérica, en septiembre de 2006. Moratinos esperaba que la colaboradora que le habían colocado no tuviera un "impacto negativo" en asuntos clave, como las relaciones con Estados Unidos, Cuba y Bolivia. Se lo dijo al embajador estadounidense, Eduardo Aguirre, sin saber que iba a trascender antes de lo previsto.

Tres días después del nombramiento de Jiménez como secretaria de Estado para Iberoamérica, el embajador acompañó a Moratinos a Ronda (Málaga). "Fuera de los confines de la capital", precisa el embajador en su nota , el ministro español le habló "con sinceridad" de varios temas. Entre ellos le dijo que esperaba que los asuntos clave no redujeran la influencia de su número dos, Bernardino León. Lo mismo le dijo este al embajador, un par de días después.

Pues bien: el representante de Estados Unidos tardó pocas semanas en darse cuenta de que Trinidad Jiménez había llegado con hambre de balón. El 13 de octubre de 2006, Aguirre escribió que la secretaria de Estado "evidentemente está estableciendo su liderazgo sobre todos los temas de América Latina, contrariamente a lo que León y el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, podían haber esperado". El 23 de febrero de 2007 remachó: Jiménez, persona de la confianza de Felipe González y de Zapatero, se ha hecho cargo "claramente" de Latinoamérica.

En aquellos momentos, Eduardo Aguirre tenía un interés prioritario: evitar el deshielo de las relaciones entre España y Cuba. Él y sus subordinados lo intentaron en cuanto tuvieron los primeros indicios de que Moratinos preparaba un viaje a la isla, el primero de un jefe de la diplomacia española en nueve años. Era febrero de 2007. Jiménez reconoció al número dos de la embajada, Hugo Llorens, que el viaje estaba en consideración, aunque sin fecha. El norteamericano argumentó que la visita de Moratinos iba a ser inútil; que podía interpretarse en Washington como la rotura de la sintonía con España respecto a Cuba; y urgió a Trinidad Jiménez a "consultarlo estrechamente" con la Embajada. El mismo diplomático reiteró a Rafael Dezcallar, director general de Política Exterior, el "mensaje equivocado" que podría enviar la aparición del ministro español de Exteriores en Cuba.

Reproches de EE UU

Un documento de 23 de marzo de 2007 da cuenta de los reproches que los norteamericanos dirigieron al director general para Iberoamérica, Javier Sandomingo, porque los españoles no les habían contado nada de la visita a Madrid del canciller cubano, Felipe Roque, cinco días atrás. El diplomático español ?actual embajador de España en Lima? se mostró "completamente de acuerdo" en la necesidad de una buena comunicación con Estados Unidos y subrayó el "énfasis" con que Trinidad Jiménez había dicho a Moratinos que se debía informar a los aliados (léase a Washington) antes que a la prensa. Sandomingo (cuyos comentarios se presentan como de fuente "estrictamente protegida") les comunicó lo que los estadounidenses perseguían con ahínco: que estaba confirmado el desplazamiento de Moratinos a Cuba. Y precisó que se lo contaba por encargo de Trinidad Jiménez, en aquellos días de viaje con la familia real.

Un comentario final a este telegrama, firmado por el embajador Aguirre, dejaba claro que había fracasado en el intento de impedir el viaje. Explicaba la iniciativa de Moratinos como un gesto electoral "a la izquierda" y también en función de la "rivalidad" entre Moratinos y Jiménez. El embajador contraponía la "poca experiencia de Moratinos" en Cuba, que le hacía sentirse optimista sobre sus posibilidades de influir en el poscastrismo, a la mayor competencia de "Trinidad Jiménez, Javier Sandomingo y el director de Política Exterior, Rafael Dezcallar", enumera el telegrama. Presentaba a estos tres como "más escépticos" respecto a la dirigencia cubana. A la vuelta de Moratinos de Cuba, la embajada conectó con Trinidad Jiménez para enfatizar su sorpresa de que hubiera ido a ver a una dictadura "en bancarrota política y económica" sin obtener nada a cambio.

La explotación de disensiones internas en España venía de lejos. Ya el 7 de julio de 2004 , la Embajada norteamericana había comunicado que Pedro Gómez de Olea, adjunto a la Dirección General para México, Centroamérica y Caribe, mostraba "cierta exasperación" respecto al plan de no invitar a disidentes cubanos a la Embajada española, con motivo de la celebración de la Fiesta Nacional del 12 de octubre.

Nada comparable, en todo caso, a la exasperación de Washington con los contratos de venta de barcos patrulleros y aviones a la Venezuela de Hugo Chávez, en 2005. La nota confidencial del 11 de febrero de 2005 asegura que Juan Carlos Sánchez, diplomático adscrito al área iberoamericana del ministerio, expresó la "perplejidad" que él y "la gran mayoría" de sus colegas sentían hacia el estrechamiento de relaciones con Chávez. La respuesta le resultó "sorprendentemente franca" al consejero político de la Embajada estadounidense. "La mayor parte de los funcionarios del ministerio, según Sánchez, no ven beneficios y solo inconvenientes para España en estrechar relaciones con Venezuela", se lee en el correspondiente telegrama. "Los movimientos de Zapatero no van en la dirección de promover la democracia o la estabilidad en la región y solo servirán para incrementar la tensión en las relaciones con Estados Unidos, Colombia y otros países de la región".

Desconcierto por un envío secreto

La misma comunicación menciona el desconcierto causado por el envío "secreto" a Caracas del entonces ministro de Defensa, José Bono, para tratar sobre la venta de material militar. Tras afirmar que las directrices de la política venezolana venían directamente de La Moncloa, la nota norteamericana atribuye a Sánchez la afirmación de que el Ministerio de Exteriores quería "reparar las relaciones con Estados Unidos" y no dañarlas más, estrechando relaciones con Chávez, "que no produce beneficios tangibles para España". "No entendemos esa política ni sus razones", entrecomillan a Sánchez (luego ascendido a director general para Iberoamérica hasta que cesó en el puesto este mismo año), según el cual la venta de armas a Venezuela "no tenía ningún sentido".

Otro alto cargo de Exteriores, Marcos Rodríguez, dijo que él era "uno de los muchos" que consideraban "graves errores" tanto la venta de armas, como el planteamiento en su conjunto del Gobierno español de la relación con Venezuela. Lo curioso es que la misión de Rodríguez era solicitar permiso para la solicitud de transferencia de tecnología de EE UU en el material a vender al país presidido por Chávez.

La venta de los aviones fue finalmente cancelada. Cuando Donald Rumsfeld, entonces jefe del Pentágono, vetó la venta de medios aéreos españoles a Venezuela, Moratinos enfureció. Lo consideró como "una acción de castigo" norteamericana. El ministro de Exteriores tampoco controlaba a Felipe González, según el embajador estadounidense, a quien Moratinos expresó su desacuerdo con el ex presidente cuando defendió, en 2006, el derecho de Irán a un desarrollo nuclear para fines civiles.

jueves, 9 de diciembre de 2010

WIKILEAKS - CHÁVEZ, MORATINOS, BONO

Venta de material militar a Venezuela

La venta de barcos a Chávez dividió al Gobierno español

EE UU presionó insistentemente para impedir la entrega de patrulleras y aviones, que enfrentó a Moratinos y Bono

MIGUEL JIMÉNEZ - Madrid - 09/12/2010

Un acuerdo de venta de patrulleras y aviones de transporte españoles a Venezuela hizo saltar las alarmas en la embajada de EE UU en Madrid, en cuyas comunicaciones con Washington queda reflejado el enfrentamiento que esa operación provocó entre Miguel Ángel Moratinos, ministro de Exteriores, y José Bono, titular de Defensa. EE UU presionó insistentemente para evitar que se cerrase el acuerdo, que se convirtió en uno de los principales obstáculos para la normalización de las relaciones entre España y EE UU tras la retirada de las tropas españolas de Irak.

Decenas de documentos confidenciales muestran cómo Washington presionó una y otra vez a altos cargos de Exteriores y Defensa, incluidos sus titulares, e incluso al propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Finalmente, la venta de barcos se cerró, pero EE UU vetó la transferencia de tecnología necesaria para el contrato de los aviones.

Las reticencias de EE UU hacia la política española sobre Venezuela son previas a ese contrato. La visita de Chávez a España de finales de 2004 ya provocó malestar en la embajada de EE UU por "la retórica revolucionaria y las proclamas de Chávez contra EE UU al lado de autoridades españolas". El Gobierno español se disculpó alegando que solo invitó a Chávez tras meses de insistentes peticiones.

Un contrato "muy importante"

Pero fue el acuerdo de venta de material militar, pactado por Bono en un viaje a Caracas en enero de 2005, el que encendió los ánimos. En febrero, el propio Bono llamó a la embajada para subrayar que los barcos eran patrulleras y que Caracas había dado garantías de que no se usarían con fines ofensivos, sino para proteger su costa y su zona marítima exclusiva. Bono aseguraba que la razón para la venta no era política, sino que suponía un contrato "muy importante para Izar".

Días después, el director general para Latinoamérica, Javier Sandomingo, iba a la embajada e indicaba que la operación no solo no estaba cerrada sino era objeto de "un vigoroso debate interno" en el Gobierno. La impresión que se llevaron los diplomáticos estadounidenses es que la venta generaba un "considerable malestar" en Exteriores. La propuesta de la embajada era presionar para influir en "las deliberaciones internas".

EE UU se puso a repetir el mensaje insistentemente. A finales de marzo, la embajada recapitulaba que sus preocupaciones habían sido transmitidas al Gobierno español al menos en ocho reuniones distintas, y que también se habían expresado a la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega y a Moratinos por parte del fiscal general el 10 de marzo. Varios contactos del ministerio de Moratinos insistieron en que estaban incómodos con la operación e insistieron en que Bono había "impulsado el acuerdo pese a la fuerte oposición de Exteriores" y llegaron a criticar al propio Zapatero.

Material contra el terrorismo

El entonces vicesecretario de Estado, Robert Zoellick, aprovechó su visita a Madrid en abril de 2005 para transmitir el mismo mensaje al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que aseguró que lo que se vendía era material defensivo que permitiría luchar contra el tráfico de drogas y el terrorismo.

En esos mismos días, el 20 de abril de 2005, el secretario de Estado de Defensa, Francisco Pardo, se reunió con el número dos de la embajada, Robert Manzanares. Para convencer a la embajada de que España no estaba vendiendo "corbetas", como acusaba el Partido Popular, sino "patrulleras oceánicas", Pardo enseñó el acuerdo a Manzanares. "No debería enseñar este documento secreto", dijo Pardo según el entrecomillado que le adjudica la embajada, "pero quiero que quede muy claro lo que estamos vendiendo y lo que no estamos vendiendo". "Los barcos no llevarán misiles, eso es lo que estoy intentando explicar. Por favor, confíen en nosotros", cuentan que añadió. Manzanares replicó: "Lo último que se necesita hacer ahora es algo que dé a Chávez más músculo militar y político, que parece exactamente lo que está haciendo España".

El propio Bono volvió a intentar tranquilizar a EE UU dos días después. Bono dijo a Manzanares que si hablase inglés, él mismo habría llamado al secretario de Estado de Defensa, Donald Rumsfeld, para explicarle la venta y cómo de lo que se trataba era de salvar los astilleros de Izar. Bono insistió en que otros países amigos de EE UU, como Suecia, vendían armas a Venezuela y también subrayó que EE UU no solo vendía armas a países democráticos, sino también a Arabia Saudí, Kuwait, Marruecos o Pakistán.

La llegada de Eduardo Aguirre como nuevo embajador a mitad de 2005 no cambió las cosas. Aguirre se reunió enseguida con Moratinos y con Bono y planteó la cuestión a ambos. Bono sacó un argumento nuevo para la ocasión: los barcos no serían probablemente entregados hasta seis años después, plazo para el que veía "altamente improbable" que Chávez siguiera en el poder, algo que los hechos han desmentido. Aguirre se reunió el 12 de julio hora y media con Zapatero y volvió a insistirle en que sus "atenciones" daban a Chávez una legitimidad de la que de otro modo carecería.

Tema recurrente en la relación bilateral

El tema se convirtió en recurrente en la relación bilateral. España quería salvaguardar la operación, pero al tiempo acercar distancias con EE UU, dado que compartía la preocupación por el deterioro democrático en Venezuela. Moratinos pidió incluso a la subsecretaria Paula Dobriansky que EE UU plantease propuestas concretas para ayudar a la oposición venezolana. En otra reunión, el secretario de Estado de Exteriores, Bernardino León señaló que "España no ve a Chávez como a un amigo, pero cree que aún hay una posibilidad de influir para que aplique reglas democráticas".

El 22 de diciembre de 2005, Aguirre llamó a Moratinos para dar un repaso a la relación bilateral. La situación había mejorado, pero lo habría hecho más sin la venta de material militar a Venezuela. "Aguirre le dijo a Moratinos que sabía que Exteriores había hecho un esfuerzo de buena fe por hacer descarrilar el acuerdo, pero había sido desbordado por Bono. Moratinos (...) dijo que tanto él como Bernardino León creyeron que habían logrado frustrar la parte de la venta de aviones cuando se dirigieron al embajador. Sin embargo, Bono ganó la batalla interna y cerró la venta", relata el resumen.

Pasadas las Navidades, el problema seguía sobre la mesa. El embajador se reunió con Moratinos el 12 de enero de 2006 para comunicarle que EE UUhabía decidido denegar la transferencia de tecnología para los aviones de transporte de EADS/CASA que España quería vender y la relación pasó por uno de los momentos de mayor tensión. Ahí es cuando, según la versión de la embajada, la rabia de Moratinos estalló: "Somos la octava potencia mundial, pero EE UU nos trata como un país de quinta fila". Con todo, Aguirre comunicó al Departamento de Estado que "Moratinos ha sido una influencia positiva durante todo este episodio, pese a haber tenido que jugar (otra vez) el papel de perdedor en una lucha interna con Bono".

Una vez que la venta de aviones quedó descartada ante la negativa de EE UU (algo de lo que se felicitó León), las presiones por los barcos perdieron algo de fuerza, pero no desaparecieron del todo. Cuando, a mediados de 2007, EE UU vio que las relaciones de España con Venezuela empeoraban no solo volvió a insistir en que se anulase la venta, sino que hasta se ofreció a proporcionar una lista de países que podrían estar interesados en comprar los barcos. Pero la operación siguió adelante y ni siquiera los intentos de aprovechar el momento más crítico de las relaciones entre España y Venezuela (el "¿por qué no te callas?" del Rey a Chávez) dieron fruto. La mayoría de las patrulleras han sido ya entregadas a Venezuela.

lunes, 6 de diciembre de 2010

IMPREDECIBLE BOLIVARIANO

Venezuela prohíbe exhibir la imagen de Chávez en sitios públicos sin autorización de la Presidencia

La normativa se extiende a las "organizaciones políticas, sociales y comunitarias" que no podrán utilizar la efigie y nombre del presidente sin tener la previa autorización

Internacional | 22/11/2010 - 10:36h | Actualizado el 22/11/10 - 10:40h

Caracas. (Europa Press).- El Gobierno venezolano ha publicado un decreto en el que prohíbe utilizar la imagen del mandatario Hugo Chávez en sitios públicos o edificios del Estado sin la previa autorización de la Presidencia.

El decreto prohíbe el uso del "nombre, imagen y figura" en la "generalidad de las obras de infraestructura de cualquier naturaleza, construcciones, edificaciones, establecimientos, recintos, instituciones educativas y médico asistenciales de cualquier nivel, vías de comunicación, lugares públicos y cualquier tipo de inmueble" de la "administración pública".

La medida ha sorprendido tanto a simpatizantes del líder socialista como a la oposición, en un país donde la cara de Chávez se puede apreciar en incontables edificios públicos, carreteras, plazas, parques, escuelas y hasta hospitales públicos. "Sólo previa autorización del presidente de la República podrá utilizarse el nombre, la imagen y la figura" de Chávez para actividades políticas o sociales, campañas publicitarias o propagandas, o en afiches, fotografías u otros similares", reza el texto publicado en Gaceta Oficial número 39.556.

La normativa se extiende a las "organizaciones políticas, sociales y comunitarias" que no podrán utilizar la efigie y nombre del presidente sin tener la previa autorización.

La oposición, reunida en la Mesa de la Unidad Democrática (MDU), ha asegurado que con esta nueva medida Chávez busca desvincularse de la "mala gestión" que ha tenido en materia de infraestructura desde que asumió el poder hace casi 12 años. "Esto tiene que ver no con una corrección, en general, porqué lo que más le gusta al Presidente es la propaganda que se hace con él, esto tiene más que ver con los resultados de la gestión de gobierno", afirmó el líder opositor Andrés Velásquez en rueda de prensa.

Para Velásquez, el hecho de que no se quiera vincular la figura de Chávez con las obras de su propio Gobierno, "en cualquier rincón del país" da a entender que las "cosas en materia de gestión de gobierno están mal".


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